Picturizados

El otro día hablando con mi amigo Priego, me sugirió una tema para una nueva entrada del blog: ¿porqué no una entrada hablando de los picture discs que han salido recientemente? Pues recojo el guante…

Resulta que los picture discs – o discos ilustrados (el nombre me parece de un pedante terrible) – se remontan a los inicios del siglo XX, como bien reza la entrada de la wikipedia. No os quiero dar la brasa sobre su historia ya que para eso están otras webs más sesudas, pero es cierto que con el resurgimiento del vinilo como formato, las ediciones de colores, los discos splattered (salpicados) o los picture discs, disfrutan de una notoriedad nunca antes vista. Para los melómanos más sibaritas, un picture disc siempre se ha asociado a un audio de baja calidad. Queda claro que el proceso de fabricación afecta al sonido en si, ya que un picture no es más que un bocata de materiales sobre una imagen, por lo que las virguerías en la fabricación están limitadas al propio concepto. ¿Suenan peor que un vinilo normal? Mi experiencia me dice que si, aunque reconozco que los últimos suenan bastante mejor aunque, como otros señalan, quizá se deba a una mejor masterización del original (en el caso de reediciones).

Además, en el caso de la música electrónica, y más concretamente cuando hablamos de pinchar vinilo, el uso de picture discs es más engorroso, en mi caso los encuentro difíciles de pinchar por su extremada rigidez y por lo difícil que resultan a la hora de buscar el surco, algo de lo que también adolecen las ediciones en color. Soy de la opinión que el vinilo (para pinchar) ha de ser negro, a juego con el oscuro ambiente de cualquier sala que se precie (y a ser posible de 12 pulgadas).

Pero…

¡Ah!, siempre hay un pero. Y el pero es el coleccionismo. Mi lado coleccionista trempa cuando aparece una edición «rara». En esta categoría entran cosas como los 10 o 7 pulgadas, ediciones en color, tipo splattered o marbled, discos con formas raras y, como no, los picture-discs. Uno de los primeros que adquirí, reconozco que de una manera algo compulsiva, fue el primer Bzrk, en una época en la que los discos de este tipo no eran muy habituales.

Me resultaba hipnótico ver girar el disco en mi Technics Acoustic Control. Mi éxtasis adolescente, la calidad musical y lo majestuoso de lo visual, eran la combinación perfecta. Poco después salió el tema por Pengo y dejé de pincharlo, y sólo volvió a salir de su funda (¿?) para exhibirlo en fiestas puntuales. Y es que creo que ahí está el punto de los picture discs: exhibirlos. Algo habitual en discotecas particulares es ver expuestos los picture, muchas veces en los marcos de una famosa empresa de muebles nórdica (por no decir Ikea) sólo para un disfrute visual, una evolución del placer de husmear las portadas, reconocido como uno de los mayores placeres del coleccionista vinílico, un todo en uno. Difícil de entender por alguien que nunca ha adquirido un solo vinilo.

La actualidad

Pero la excusa de esta suerte de historieta es comentar que últimamente, nuestros pedidos vinílicos suelen venir surtidos de varios pictures. Especialmente activo está el colectivo Kowa, responsable de la manufactura de varios de los últimos picture que se han incorporado a mi colección (y otros que no, pero no por ganas). Especialmente reseñable por lo inédito, es el último vinilo del sello Ruffneck Records.

Un disco cuyo elemento musical ya es suficiente excusa para su adquisición, ya que incluye una destacable cara B, pero que creo que «gracias» a ser un picture con el logo del sello, incluso en dos «sabores», ha hecho que el público Gabber agotara el producto en cuestión de horas. Algunos incautos como un servidor dejaron pasar la oportunidad de comprarlo por considerar (en mi caso) que pagar la pasta del vinilo y el porte era caro, a pesar que en el momento de escribir estas líneas, semejante vinilo se vende por no menos de 100 pavos en Discogs. La locura (y la especulación).

No todo es Ruffneck

Otros ejemplos recientes incluyen la picturización de reediciones o compilaciones de temas «antiguos», como el picture de Point. 44 de Demonax, vinilo que jamás vio la luz por el sello de Jordens y del cual existen pocos white labels y menos ediciones con portada (algunos dicen que apenas 10). Un vinilo que recupera temas que sin duda merecían ser planchados en el formato sónico por antonomasia. Además, la gente de Kowa ha «resucitado» el sello Gabberhead, con un fantástico vinilo (tiene una cara A espectacular), sello que parecía apostar de manera exclusiva por el formato digital (con un excelente catálogo por cierto), pero que afortunadamente, tiene una suerte de sampler en este vinilo realmente destacable.

Por último, otro que se ha subido recientemente al carro de producir y planchar vinilo es el gran Rob Fabrie, resucitando su célebre alias Dj Waxweazle. Su sello nuevo, Waxwzl Records (imagino que no pudo recuperar el nombre de ID&T de su marca original) se inauguró con un llamativo picture que también se agotó en seguida. Incluso Rob Gee, con la excusa de celebrar 25 años de su «Ecstasy, you got what I need» o Megarave Records han planchando sus respectivos picture discs. A continuación os dejo una galería con sus espectaculares diseños.

The Third Movement

Otro sello que recientemente se ha apuntado a las reediciones de clásicos es el de Mr Sebas Promo, con sendos picture discs de dos de sus sagas más icónicas en The Third Movement como son una selección del celebrado álbum de Promo «Last man standing» o una selección de la saga Ltd de Catscan que resultan en este «Catscan classics». Difícil poner una pega al contenido sónico de ambos vinilos, puntales del sonido millenium y desde mi punto de vista, verdaderas obras maestras de estos dos productores holandeses, Promo y Catscan. No me extrañaría que viniesen más, dado el éxito de ambos.

Los icónicos

No me gustaría acabar la entrada sin recordar algunos de los más icónicos picture discs que han marcado la historia de los coleccionistas de vinilos (al menos la mía), de sus sellos y de sus artistas.

Detrás de semejante terror musical se encuentra ni más ni menos que PCP, aunque su mayor mérito es haber aparecido en un Thunderdome y de haber sido pinchado en Lloret de Mar incontables veces. Mediocre tema que queda para la posteridad en este picture de una sola cara.

El final de una serie de vinilos experimentales dentro del género. Su «Nightmares are reality» es todo un clásico del estilo, pero merece la pena escuchar el resto, incluyendo este picture de la genial formación alemana C-Tank.

El sello de Weirdo no se quedó sin su picture de remezclas para celebrar su décima entrega. Un disco de remixes con un artwork sensacional… ¡y vaya remix de Buzz Fuzz!

Otro sello de ID&T, en esta ocasión capitaneado por The Prophet, lanzó su linea Limited que empezó (y casi acabó) con este picture disc que tiene excelentes temas de la época más productiva (y Happy Hardcore) de Dov.

Otro de los picture que causó sensación en la primera época del que más tarde llamaríamos Millenium Hardcore, con temas que triunfaron y de qué manera en España. Podríamos decir que fue la carta de presentación de Endymion, y uno de sus últimos hits antes de tomar otros derroteros.

El final de Bloody Fist, el enorme sello australiano, hogar de los irreverentes Nasenbluten, tuvo forma en este original picture disc que además viene cortado con la forma del puño sangriento. Espectacular final a un sello absolutamente imprescindible para entender como se las gastaban en nuestras antípodas.

Y qué decir de este «reloj». Qué decir de esta calavera. Probablemente el mejor año del Gabber holandés (en mi opinión), con producciones de un Dreamteam en pleno apogeo, en un par de megamixes que a muchos marcaron, y en un picture con un diseño que muchos calificamos como uno de los mejores diseños de un Thunderdome. Decidieron poner números romanos en la cara B, lo que ha provocado que los orgullosos poseedores de éste vinilo lo utilicen para recordar la hora en sus habitaciones. Se hicieron otras versiones, pero ésta es la más icónica de todas ellas. Vinilo imprescindible… y caro.

Picturízate

Así que ya sabes, como dije, uno de los efectos colaterales del resurgir del vinilo, la resurrección de los picture discs, los vinilos ilustrados, vinilos que además de ser escuchados, merecen ser vistos, expuestos, compartidos, comentados. No pasa el tiempo por ellos, son atemporales… hasta que les pones la aguja encima.

2020. Un buen año

No, no me he vuelto loco. El año que pasará a la historia por ser de los peores de la era moderna y que ha provocado tanta desdicha, dolor, muerte… nos deja algo positivo. Y como éste blog va de música, pues he de decir que 2020, en lo musical, ha sido un buen año, mejor de lo que se podría anticipar hace sólo unos meses.

El criterio que uso para justificar mi evaluación anual es tan arbitrario como otro cualquiera: cuanta música ha pasado a formar parte de mi colección este año que ya hemos cerrado. Y aunque el número no es algo comparable a mis años más coleccionistas e incluso algo menor que 2019, he de decir que los números, siempre influenciados por la pandemia, son reveladores. Sobre el centenar de vinilos y otros tantos en formato sólo digital han captado mi atención. No soy un devorador de música ya que tengo mis preferencias, pero sí me gusta ir escuchando de vez en cuando todo tipo de subestilos dentro del género Hardcore. Sirva como aperitivo este tema para amenizar la lectura del siguiente párrafo:

The Dj Producer – Can’t describe it (Finally)

Han habido dos vertientes claramente diferenciadas este año 2020: por un lado, el circuito comercial ha congelado sus lanzamientos, no han habido festivales en los que mostrar esas producciones y eso ha provocado que grandes nombres de la escena hayan preferido reservarse para mejores tiempos. Otros directamente siguen repitiendo la misma fórmula. Es posible que más de uno diga que «reservarse» no puede describir al hecho de que MOH haya editado más una treintena de referencias digitales, por citar el sello referencia de la corriente mainstream. En cambio, en el circuito más underground, ha pasado justo lo contrario, vemos artistas que han aprovechado para editar más material que nunca, uno de ellos es el gran Luke a.k.a. The Dj Producer, que ha tenido tiempo de editar varios temas, algunos vinilos y además se ha descubierto como un gran radio Dj en su celebrado Confirmed Signals en Prspct Radio. Mención especial a su triple vinilo Doomsday Expanded Redux que supone la vuelta de «su» sello Rebelscum.

Y ya que menciono Prspct, merece la pena enfatizar su labor por ser uno de los colectivos que más y mejor ha amenizado las veladas en casa, ya sea con sus sesiones diarias en la época más dura del confinamiento o por su compromiso con la edición de formato físico de la música más extrema. El ritmo de edición no ha sido el del 2019, pero ha editado más de media docena de plásticos entre los que se encuentra el fantástico álbum de Dolphin. Espero poder diseccionar en profundidad ese álbum ya que probablemente sea, en mi opinión, el disco del año.

Dolphin – Ebbs

Y es que Prspct fue de los primeros colectivos en ofrecernos streams de sus artistas casi de manera diaria, actividad a la que pronto se sumaron otros artistas y que ya consideramos como habitual en nuestras redes sociales (incluso nosotros hemos participado de esta corriente, puedes echar un ojo en posts más antiguos). Ellos fueron pioneros e incluso han creado una plataforma para ofrecer contenido musical exclusivo como es Prspct Radio. Grandes.

Otra de las grandes noticias de este año ha sido la vuelta al ruedo de Marc Acardipane, o mejor dicho, la vuelta al mundo del vinilo de su antológica discografía. Nada más y nada menos que siete vinilos con remásters de muchos de sus temas clásicos e incluyendo remixes que… bueno, cada uno verá, pero en mi opinión, innecesarios. Podéis encontrar más en su Bandcamp. No todo han sido replanchas y remixes, ya que parece que puede volver a producir Hardcore…

Marc Acardipane – Rave or die

Y aprovechando que Marc pueda haber sido una inspiración para el sonido más oscuro que pueda haber en el Hardcore, el Doomcore, ha contado entre sus sellos más destacados los proyectos de Traumatic, Dark Impact o Dark Descent, con un ritmo de edición remarcable. Me permito destacar trabajos como el álbum de Sacerdos Vigilia por Meta4, o el gran EP digital de Neurocore por el sello de Fracture 4, Love Hz. Una pena que muchos de estos sellos sólo se dediquen al lanzamiento de formato digital porque estoy convencido que muchos pasaríamos por caja ante ediciones físicas de varios de estos lanzamientos.

Neurocore- Atlantis

En el grupo de sellos de los que me declaro seguidor incondicional tanto por su calidad como por su apuesta por la edición vinílica, se encuentra la incombustible Deathchant, con un Hellfish más en forma que nunca (aunque su King of Ironfist pueda ser considerado un disco de 2021). Destacan el fantástico álbum de Dataklysm y el vinilo de Hellfish junto a The Teknoist. En un terreno más Gabber, destaca Mokum donde parece que además de seguir ofreciendo un repertorio digital considerable, han vuelto a editar varios vinilos, varios de ellos excelentes, incluido uno de Nordcore GMBH, probablemente una de las vueltas más sonadas de la escena, no sólo por ese vinilo por Mokum, sinó por un álbum repleto de temas de la factoría Marco Hartmann. Otros sellos como Ruffneck, DHM, S.O.D.O.M., Terrornoize Industry o Little Magic Bastard y Gabbadome, entre otros, contribuyen a que los más nostálgicos del coleccionismo sigamos viendo crecer nuestras colecciones a buen ritmo, algo de agradecer y que desde aquí apoyamos sin duda alguna. De hecho, es probable que te sea muy difícil acceder a esta música sino adquieres los vinilos…

En el terreno digital la cosa es más extensa. Hay buen material, muy bueno de hecho, pero hay que estar atento para que no se pase de largo en tu servicio de streaming favorito y se conviertan en temas de usar y tirar. Temas como el de Mindwalker y Broken Code que os he compartido o temas de Dustrializer por Oblivion Underground e Industrial Strength son dos ejemplos de temazos que se me vienen a la cabeza y que merecen ser escuchados y disfrutados.

Dustrializer – Unheard

Sé que me dejo infinidad de sellos y temas que mencionar de este año 2020, pero hay una mención que no se me puede pasar. Y es que 2020 nos ha dejado un nuevo Thunderdome: High voltage.

y aquí su tema insignia por el gran Ophidian.

Ophidian – Electric Renonance

Soy de los que considero que Thunderdome vive de nombre y de leyenda y no ha sabido capitalizar el estilo como hizo en su día. Otra cosa es la fiebre que genera solo mencionar su nombre. Pero es significativo que 2020, el año sin festivales, haya visto la luz de semejante producto que recupera el espíritu de los recopilatorios de antaño sin pretender ser un sucedáneo de Masters of Hardcore, apostando por la edición del recopilatorio en formato físico. El contenido queda a criterio de cada uno pero mantiene un equilibrio entre el estilo más comercial y el que va un poco más allá, como siempre ha intentado hacer y que tan buenos resultados le ha dado hasta la fecha.

Esperemos que 2020 haya sido un año único y este 2021 que empieza sea mejor en muchos aspectos en los que este blog no entra a discutir. Bueno, uno si. Mucha gente no merece seguir como hasta ahora, y es especialmente criticable la situación del mundo de la noche y de los festivales, discotecas y vinculados, alrededor de todo el mundo. Muchos de nosotros ya estamos más de espectadores en la distancia de este mundillo, pero nuestra afición se nutre de gente que vive de la maquinaria que ahora mismo está parada, por lo que cuanto antes se recupere la normalidad, antes podremos disfrutar de la música que se ha editado este año pasado en unos buenos sound systems, en un buen festival, en una buena discoteca o rave, junto a la gente que comparte nuestra pasión.

Bienvenido 2021.

Diario de un coleccionista – Diciembre 2020

Una de mis debilidades, a la par que reconocido defecto, es la de ser un coleccionista empedernido. No me considero un completista enfermizo, pero si que disfruto con la adquisición de cada uno de los vinilos (y en menor medida CDs) que van engrosando mi modesta colección mes tras mes. Y para homenajear a esos plásticos que van llenando mis estanterías, y hacer que éstos no se conviertan en meras piezas de exposición, inicio una serie de comentarios que buscan también recuperar una de las secciones tradicionales de la web desde sus inicios: el comentario y revisión de mis últimas adquisiciones. Elegiré varias piezas en cada edición de este particular diario, que no siempre serán productos recién editados, sino que me permitiré opinar sobre otros productos más viejunos que merecen ser recordados en este humilde blog.

Lockjaw – The plastic Men!

El primero de los vinilos que pasarán por mi crítica es la nueva edición de Lockjaw en la que es su vuelta al sello que le dio a conocer allá por 1994, Ruffneck Records. Y es que Bas Booms vuelve al sello de Patrick van Kerckhoven para volver a mostrar buena forma en el estilo que le dió fama con temas como «Ruff’n Ruggin» o «Deep in the underground», probablemente sus dos temas más famosos, en gran parte gracias a su inclusión en el todopoderoso recopilatorio Thunderdome. Una pena que tras tres vinilos por Ruffneck Records llegó el silencio absoluto del artista… hasta 2015, donde Painbringer recupera al hombre con un fantástico vinilo con temas que no sé si asegurar que fueron producidos a mediados de los 90 y planchados en 2015 o eran de nueva factura.

Sea como fuere, 2019 nos trajo de vuelta a Lockjaw en Ruffneck Records pero no ha sido hasta este 2020 cuando podemos volver a disfrutar del productor con un vinilo enteramente producido por él. Se trata de un «4-tracker» que vuelve a recuperar la esencia de los tres primeros vinilos por el sello de Ruffneck, esto es, grandes bombos 909, sintes pulsantes, voces «hiphoperas» y los siempre interesantes breakbeats que eran protagonistas en sus temas de antaño. El tema que da nombre al disco es «The Plastic Men!», donde gran parte del protagonismo recae en el sinte percusivo del primer drop y el piano del segundo. Monótono y efectivo a partes iguales. «The license» en el A2, repite la misma fórmula que el A1, cambiando el sinte por una secuencia más Juno, más Ruffneck, menos Lockjaw… funciona perfectamente pero me sigo quedando con el A1. En el B1 está el que creo que es la joya de este vinilo: «Monsters & Heroes». En esta ocasión, Bas opta por un bombo más corto y un ride en la contra, con el bajo también en la contra para buscar un rollo más trancero. El parón coral con voces susurradas es el perfecto anticipo para la melodía, de programación no excesivamente compleja, pero bien ejecutada, hipnótica, uplifting que busca a partes iguales buen rollo y agresividad. No necesita más el tema que repetir casi hasta el final esa melodía, con una percusión bien posicionada en la mezcla que acompaña perfectamente al conjunto. Gran tema.

En el B2 encontramos una revisión de su «The Point», editado en 1995 en un gran vinilo también por Ruffneck Records. He de reconocer que en su día se me fueron los oidos al «Doodlesex» y presté menos atención al resto de cortes de ese vinilo, pero eso no quiere decir que no fueran grandes temas. El original sigo pensando que es mejor que esta versión, ya que la nueva pierde el segundo drop de aquél y no añade más que recuperar la (genial) melodía del original. Probablemente seguiré pinchando el original de 1995, pero sirva la reversión para recuperar esa fantástica melodía perdida en mis estanterías.

En resumen, siempre es un placer volver a escuchar a Lockjaw en mis platos, y más si es ofreciendo un producto de semejante calidad, de donde destacan los dos de la cara A si buscas al Lockjaw más habitual y predecible (que no malo), pero que si le das la vuelta al vinilo te toparás con un enorme corte Hardcore-trance de lo más recomendable.

Thunderdome never dies

Estuve a puntito de escribir una entrada dedicada al documental que ID&T (si es que todavía queda algo de esas siglas) hizo de Thunderdome a finales del año pasado. No entraré en detalles de dicho documento audiovisual, ya que probablemente escriba esa entrada en el futuro, pero si quería mencionar este producto que editó The Third Movement y que son nada más y nada menos que tres vinilos enfundados en una fantástica portada tipo carpeta que se abre en tres para mostrar fotos de la última fiesta Thunderdome celebrada en el RAI de Ámsterdam. Sacar el segundo vinilo se me antoja tarea complicada debido a su disposición en medio de la carpeta, lo que te obligará a sacar el vinilo de la portada si quieres pincharlo de manera habitual.

El producto recupera temas míticos de los Thunderdome en sus dos primeros vinilos y un último con temas de Promo. A pesar del esfuerzo de Promo en incluir sus temas, mucho me temo que pocos buscarán este producto por éste último vinilo. De hecho, he de reconocer que a puntito estuve de pasar de adquirir éste producto hasta que vi en Discogs la duración de uno mis temas favoritos…

¿¿¿Más de seis minutos de «The Thundertheme»??? Jamás escuché una versión tan larga, ni en el vinilo del Thunderdome VIII, ni en el editado por Steel Wheel. Eso me empujó a acudir a la web y dar rienda suelta a la VISA. Y ya me pareció caro al comprarlo en la web de TTM, pero ahora los precios ya rozan el ridículo, algo que por otra parte pasa con todo lo que tenga que ver con el wizard. Supongo que el hecho de incluir dos grandes temas de 3 Steps Ahead como «Drop it» y «In the name of the love» tienen gran parte de la culpa, ya que los originales están a precios prohibitivos en el mercado de segunda mano. Como anécdota, el tema «Fuck Them» de Human Resource, aparece como «Sick»… sigo a la espera de saber porqué. Efectivamente el tracklist es correcto, mi error ha sido debido a que en la lista de temas en digital aparece también el «Fuck them».

No te sabría decir si merece la pena hacerse con una copia de este triple vinilo. Probablemente sea una manera de adquirir tres/cuatro temas en un vinilo nuevo y que no suene a fritura buena si consigues a precio razonable alguno de los originales y que estén en un estado también razonable. Otra cosa es que quieras obtener (como yo) el «Thundertheme» de seis minutos, ya que no hay otro producto que lo incluya. Otro día os comentaré que me parece el documental y lo que se muestra allí y sobre la inclusión en este triple vinilo de un tema que si bien es un temazo, no tiene cabida, en mi opinión, en un recopilatorio que homenajee a Thunderdome y su trayectoria. ¿Adivinas cual puede ser?

Tributo a Charly Lownoise & Mental Theo

Una de las entradas más celebradas del nuevo formato blog de The BaszDrome ha sido la de la sesión de Scorpia de Charly Lownoise y Mental Theo en su por entonces recién estrenada serie The lost tapes. Parte de la culpa de ese éxito fue el punto nostálgico de recordar los temas de dos auténticos exponentes de lo que fue el movimiento Gabber holandés. Escuchando dicha sesión unos cuantos dijimos ¿ y si se grabara una sesión de tributo? Sirva la excusa para rendir un merecido homenaje a estos dos fenomenales productores y a su extraordinario legado en forma de sesión tributo que os comparto a continuación (descargable).

Da BaszMo – Tribute to Charly Lownoise & Mental Theo

La historia de estos dos Djs y productores holandeses nace curiosamente en una fiesta en Utrecht sobre Mallorca, lugar donde ambos ya habían pinchado anteriormente como reza su perfil de Discogs. Ramon Roelofs (Charly Lownoise) y Theo Nabuurs (Mental Theo) decidieron entonces formar pareja artística en una simbiosis rítmica que dio inmediatos éxitos en la por entonces incipiente escena Hardcore Gabber holandesa.

Charly Lownoise & Mental Theo

Charly ya había fundado Master Maximum Records en 1992 pero solo le dio tiempo a editar un par de vinilos en solitario (aunque el segundo ya cuenta con un remix de Theo) antes de que la pareja ya fuera responsable del catálogo del sello. Les bastaron pocas referencias para incluir sus temas en infinidad de recopilatorios de la época y fueron habituales en los primeros Thunderdome, además de quedar para la historia su antológico House Party 10 junto a The Dark Raver, y de convertirse en protagonistas de las sesiones de la época e incluso llegando a copar listas de éxitos en Holanda. Además, hicieron un Live-act denominado «Speedcity» que se prodigó por las fiestas más importantes de la época.

Pero llegó 1994 y les arrolló el movimiento Happy Hardcore. Empezaron a incorporar melodías más comerciales a sus producciones, dejando cada vez más de lado el componente más salvaje que les hizo populares. El track «Wonderful Days» puede ser considerado como el punto de inflexión en su carrera discográfica, un tema que fue un éxito en el viejo continente pero que fue el inicio del fin de su trayectoria, no porque no hicieran más música (que lo hicieron hasta prácticamente el 2001) sino porque nunca volvieron a tener el éxito que tuvo éste u otros temas anteriores.

Charly Lownoise & Mental Theo – Wonderful days

Leí una vez que también tuvo mucho que ver la decadencia de la escena Gabber en lo referente a drogas y la disminución de la edad que acudía a las fiestas para inclinarse por producir una línea más comercial. O directamente se aburrieron del éxito en el círculo más underground. O quien sabe lo que les pasó por la cabeza. Siguieron produciendo algo de Gabber hasta 1996 pero se notó que habían movido su foco al Happy Hardcore. En la actualidad se dejan ver aún en actuaciones a dúo o en solitario, casi siempre recordando su etapa más comercial.

De todas formas, siempre he considerado oro su primer material discográfico y es público mi amor incondicional por muchos de sus temas, y es que muchos de ellos residen en mi Top 10 particular. Razón de sobra para dedicarles una sesión de tributo, totalmente improvisada y prácticamente en su totalidad a vinilo (algo que no se disimula en absoluto en varios tramos de la sesión). Me he centrado en sus temas más Hardcore y sus remixes más duros de los temas más comerciales, obviando los últimos temas, algunos de ellos totalmente prescindibles a mi juicio. No obstante puede que me haya dejado algún que otro tema, pero creo que lo aquí compartido hace justo homenaje a uno de los mejores dúos de la historia del Gabber holandés. Disfruten.

Tracklist:

  1. Gladiators & Slaves ‎– Speed City
  2. Fiamma- Festa Italiani
  3. Charly Lownoise – I miss Jimi
  4. Bardot – Viva la revolution
  5. T.N.T. – Better than better (CL & MT Remix)
  6. Charly Lownoise & Mental Theo – The introduction
  7. Ramirez – El gallinero (Axis Remix by Charly Lownoise & Mental Theo)
  8. Charly Lownoise & Mental Theo – Go Down
  9. Charly Lownoise & Mental Theo – Wonderfull Days (Rotterdam Mix)
  10. Charly Lownoise & Mental Theo- Are you ready
  11. Charly Lownoise & Mental Theo – Live at London
  12. Charly Lownoise & Mental Theo – Verrotted
  13. Charly Lownoise & Mental Theo – Live at London (Dj Paul Remix)
  14. Charly Lownoise & Mental Theo – Dj Fuck
  15. Charly Lownoise & Mental Theo _ Harm Me
  16. Charly Lownoise & Mental Theo – Motherfuck (Loempia EP)
  17. Charly Lownoise & Mental Theo – Hardcore Feelings (Frank-E & Mars-L Remix)
  18. Charly Lownoise & Mental Theo – Can you feel it
  19. Crowd Control – Transformer (Charly Lownoise & Mental Theo Remix)
  20. Charly Lownoise & Mental Theo – 1,2,3 for Germany
  21. Charly Lownoise & Mental Theo – Direct from Brooklyn
  22. Charly Lownoise & Mental Theo – Speedcity (Frank-E & Mars-L Remix)
  23. Charly Lownoise & Mental Theo – The Bird (Brothers in Crime Remix)
  24. Charly Lownoise & Mental Theo- Verroted (The Stunned Guys Remix)
  25. Charly Lownoise & Mental Theo – Berlin Kick’m
  26. Bunkor Beats – This is wicked
  27. Charly Lownoise & Mental Theo – The ultimate sextrack
  28. Charly Lownoise, Mental Theo, Rob Gee & Repete – Riot in N.Y (Mental Lownoise RMX 2)
  29. Charly Lownoise & Mental Theo – The Bird
  30. T.O.P.D.R.O.P. – Achtung! (Charly Lownoise & Mental Theo Remix)
  31. Charly Lownoise & Mental Theo – Tiroler Kaboemsch
  32. Charly Lownoise & Mental Theo – Together in Wonderland (Live at the toilet Mix)
  33. Charly Lownoise & Mental Theo – Bang to the beat
  34. Obsessive – Turn in, tune out (Charly Lownoise & Mental Theo Remix)
  35. Charly Lownoise & Mental Theo – Stars (Hardcore Mix)
  36. Charly Lownoise & Mental Theo – Rebel (Live At The Metropolis Mix)
  37. Charly Lownoise – A whole lot of Lownoise (Theo’s Mix)
  38. Charly Lownoise & Mental Theo – Pussy
  39. Charly Lownoise & Mental Theo – Lesnath
  40. Bunkor beats – Mental Atmosphere

El poder de la selección (musical)

Hace unos días, en pleno confinamiento, quedamos unos pocos amigos en casa para echar unas mezclas, recordar viejas batallas y disfrutar de unas cervezas siempre respetando las medidas de seguridad. Una de nuestras conversaciones favoritas es como nos enganchamos al mundillo del Hardcore, o si me apuras, a la música electrónica en general. Ah! Qué gratificante recordar aquellos tiempos… Es una reflexión de alguien que tiene ya una edad y quizá lo que aquí se relate, carezca de sentido para mucha gente, así que pido disculpas por adelantado.

Mis inicios

En mi caso particular puedo decir que mi primer contacto con la música electrónica fué a través de dos recopilatorios: el primero de ellos, el Bolero Mix 8

Portada del Bolero Mix 8

Resulta que en una de mis incontables visitas a El Corte Inglés (omito el enlace adrede) con mis padres, aparte de acercarme a la sección de cómics y echarle un ojo a alguno de ellos, tenía la manía de pasarme por la sección de música, ya que en aquél entonces, los primeros CDs estaban disponibles para su escucha en aparatos que debían ser un discman enjaulado en un expositor que anunciaba la portada y unos grandes botones para ir pasando de pista.

Recuerdo que a los críos (yo lo era por aquél entonces) nos flipaba ponernos los auriculares, muchos de ellos en estado deplorable, y dejar que sonara música. De hecho la música era lo de menos, lo de más era aislarse en la música, normalmente con una calidad suprema, a pesar de los auriculares, ya que muchos no disponíamos de reproductores de CD y no estábamos acostumbrados a escuchar música con tal nivel de fidelidad. Eso hizo que me hiciera con una copia en vinilo del Bolero Mix 8, ya que o era en cinta de cassette o en vinilo ya que en casa no disponíamos de otra cosa para escuchar música. No fué mi primer vinilo ya que antes me había hecho con algún disco de Hombres G, pero esa es otra historia…

El tema es que ese recopilatorio removió algo en mi. Y curiosamente no fue el increíble Megamix de Quique Tejada o la inclusión del «Así me gusta a mi» del gran Chimo Bayo. Si me tuviera que quedar con un tema, me quedaría con el «Last Train to Transcentral» de KLF, pero fueron muchos (sino todos) los temas que resonaron en la cadena Hi-Fi del comedor de casa, para «disfrute» de los vecinos.

El otro recopilatorio que me inició en la electrónica fue el Maquina Total 3, un recopilatorio que llegó a mis manos en forma de cinta de cassette en una gasolinera entre Albacete y Barcelona, en uno de esos viajes veraniegos al pueblo de mis padres. No era consciente del contenido de esa cinta hasta que acabó en el coche para desdicha de mi familia. Sonó incontables ocasiones, probablemente hasta el límite tolerable por mis padres, pobres, no sabían lo que les iba a venir encima. Dicho recopilatorio tuvo una enorme repercusión, mucho mayor que sus dos anteriores ediciones, sobretodo gracias a la inclusión en su portada de un Terminator, ya que por la época se había estrenado la película con mismo nombre. Incluso recuerdo los anuncios por la tele… aisssss…

Tras éstos dos vinieron muchos más, pero guardo un cariño especial por sendos recopilatorios, dos sagas que, dicho sea de paso, son historia viva de lo que muchos jóvenes españoles de la época empezaban a mamar musicalmente.

Djs, A&Rs y derivados

Y vosotros estaréis pensando… ¿realmente a qué viene esta historieta? Pues viene a que en esa reunión de amigos y en otras de conocidos, familia y desconocidos, siempre acabamos confesando que nuestra iniciación en el mundo de la electrónica venía propiciada por la adquisición (o escucha) de una recopilación o bien por la escucha de según qué material en determinada emisora de radio. Ya he confesado anteriormente el enorme impacto que tuvo en mi la escucha de programas de radio como It’s your time comandado por Toni Peret, Ponte a top de Quique Tejada, o incluso World Dance Music de Fernandisco. Tanto los recopilatorios como los programas de radio tenían alguien detrás que se encargaba de la selección de la música que se iba a incluir en ellos. Tenían el poder de la selección (musical).

Resulta que ese poder era algo que podía llevar a un producto al más absoluto fracaso o encumbrarlo a lo más alto. Y esa selección tenía un impacto brutal en cómo la gente se acercaba a determinados estilos musicales. El público en general no gozaba de la posibilidad de escuchar TODA la música del planeta, y estos – A&Rs, DJs – permitían seleccionar, escoger entre la inmensidad del océano aquellos tracks que ellos consideraban los mejores, los que mejor acogida tendrían, los que mejor encajaban con los tiempos. Pero fuera de lo obvio, tenían una responsabilidad a mi juicio enorme, que era la de guiar a su público, educarles, enseñar un poco más allá de los límites del estilo para empujar a ese público seguir indagando, buscar su propio espacio en el enorme y variado mundo musical.

Esa guía permitía diversificar productos a las discográficas e incluso a las emisoras de radio, creando nuevos programas, nuevas sagas discográficas, nuevas, en definitiva, propuestas para el público mayoritario. Estas propuestas no iban a contar de inicio con el apoyo de la corriente mayoritaria (o mainstream) pero el potencial de explotación era (y sigue siendo) enorme.

La actualidad

Como ya anuncié en mi prólogo, este relato es un poco de abuelo cebolleta y quizá hoy día no tiene sentido… ¿o si? Programas de radio, como diría aquél, haberlos, haylos, pero, ¿van más allá o se quedan en lo fácil, en lo mainstream? Mi opinión es que poco hay.

Recopilatorios…. quedan algunos, rarezas diría yo, muchos menos que antaño.

Diréis, con razón, que hay formatos que han suplido a los citados: mixclouds, soundclouds, podcasts, blogs, vlogs, live streams… pero, ¿realmente ayudan a la selección, a la criba de lo mediocre, a la guía, a la educación músical? Soy de la opinión que hoy en día es mucho más difícil seguir la corriente musical, algo que la pandemia está agravando. Los Djs son los grandes guías musicales, figuras actualmente silenciadas por la COVID-19. Si, algunos de ellos siguen activos ya sea en directos en remoto o streams, fiestas virtuales o barbacoas, pero mucho menos que antes del corona. Y tengo la sensación que todo es efímero, caduco…

Antaño, quizá por que había menos, por que podíamos acceder a menos o por la razón que fuere, machacábamos una y otra vez el recopilatorio de marras, hasta el punto de estropear los vinilos y los cassettes de la época. Hoy rara vez repetimos un tema «gracias» a la manera que tenemos de consumir la música. ¿Tendremos clásicos de 2020? Temas que dentro de diez, quince años se pincharán y dirás, qué tiempos… Tengo dudas.

El poder es tuyo

No tengo respuestas para muchas de estas preguntas pero si me preocupa que deleguemos en un algoritmo de (ponga aquí su servicio en streaming de música favorito) elija qué música debe escuchar el público. Sobretodo porque esa selección (musical) muchas veces está condicionada a otro tipo de intereses que nada tienen que ver con la música en si (por ejemplo, marketing).

Tengo la sensación que hemos delegado el poder de la selección (musical) en entidades que se rigen por criterios puramente comerciales y eso nos llevará irremediablemente a que las corrientes principales sean cada vez más grandes, y los nichos de mercado, más irrelevantes. Y eso, para la música extrema como es el Hardcore, es sumamente perjudicial porque va en detrimento de su creatividad, de su esencia, de su rebeldía.

¿Como podemos evitar esto? Quizá si ya estás leyendo estas líneas no seas parte del público mayoritario, ya eres un habitual en buscar y rebuscar en canales no siempre fácilmente accesibles, en buscar aquellas joyas que huyen de los servicios que la gran parte de la gente usa. Yo lo practico, uso mucho bandcamp, una plataforma que permite a artistas acercarse a su público sin el yugo que exigen otras grandes corporaciones. Participar de foros, blogs (como éste), grupos de fans en redes sociales… instrumentos que están ahí, que nos permiten acercarnos a aquello que mejor se adapte a nuestros gustos. Quizá hoy el problema es que hay mucho, muchísimo material, en ocasiones de calidad dudosa que merece que pongas quizá más atención para esa criba. En resumidas cuentas, es cosa tuya seleccionar entre la inmensa oferta musical. El poder de la selección (musical), es (y siempre ha sido) tuyo.

P.D.: Un ejemplo donde ver qué se ofrece en la vertiente más extrema de la electrónica es el programa de Simon Underground en Yotube. Merece mucho la pena.

Thunderdome Barcelona 95, trago a trago con DJ hardnoizz

Santi a.k.a. DJ hardnoizz nació en la ciudad de Barcelona en pleno verano del 79. Creció feliz entre gentes obreras y humildes del barrio de la Verneda. A su madre le debe la alegría que siempre le acompaña. A su padre, el carácter que a veces le asalta a traición.

Desde su más tierna infancia fue aficionado a los tebeos, el cine fantástico y la música de baile. Pudo ser dibujante de cómic o disc-jockey, oficios que siempre le fascinaron.

Reputado cañero de la noche catalana, hoy es un soldador de primera, le encanta pasar tiempo en familia y jugar con su hija (son tal para cual). Hace mucho que dejó atrás esa trampa mortal que es vivir sin dormir, pero hay un sueño que le persigue desde el 23 de junio de 1995…

Esta es su respuesta, dividida en tragos de doble malta, tras preguntarle acerca de aquella fecha tan especial.


Primer trago: Desempolvando recuerdos

Junio de 2020, el día es lo de menos. Acabo de destapar una Voll-Damm bien fría, como debe de ser, por supuesto. Mientras, fuera, el apocalipsis pandémico sigue sacando lo mejor y lo peor del ser humano.

Un mensaje del amigo Prg me dice: “¿Sabías que el próximo 23 de junio se cumplen 25 años de la Thunderdome de Barcelona?” Y añade: “Necesito información para una entrada del blog que quiero publicar”. El muy cabronazo sabe que no fui y le gusta meter el dedo en la llaga.

Suspiro, meto un buen trago de cerveza y accedo a desempolvar los pocos recuerdos que quedan intactos en mi cerebro. Las lagunas mentales se están convirtiendo en océanos. ¿De qué narices estaba hablando? Ah, sí…

Lo más fácil sería poner cuatro fotos sacadas de lnternet, decir que fue un fracaso de asistencia y que nunca más se volvió a hacer. Pero no. Él quiere que rebobine 25 años…

Servidor de ustedes en aquella época

…y le explique todo lo que recuerde desde la primera noticia que tuve. Pongámonos en contexto.


Segundo trago: Thunderdome VIII

A principios de 1995, posiblemente en febrero, salió a la venta el Thunderdome VIII. Al ser editado por Arcade España, llegó a todas las tiendas de discos del país en diferentes formatos.

Podías conseguirlo en cinta de cassette por unas 1.500 pts o así. Eso hizo que muchos chavales pudieran llegar a él a un precio más asequible que el CD. En aquel entonces no todo el mundo tenía reproductor de compact en su casa, por lo que las cintas tuvieron mucho éxito, o así lo recuerdo yo.

¿Alguien tiene un boli BIC®?
¿Alguien tiene un boli BIC®?

Si tenías la suerte de tenerlo en CD y ojear su libreto, el catálogo de merchandise ahora incluía precios en pesetas. Eso abría la puerta a hacer pedidos por carta, tel. o fax a un distribuidor local (Dance One Records, Salamanca). Valía todo un pastizal para la época que era, oigan.

Quiero esta, esta otra, esta también…

Los temas que aparecieron en el VIII, gran parte de ellos, eran más happy y comerciales que los incluidos en entregas anteriores. Eso ayudó a que entrase mejor en la sesera de mucha peña que no había escuchado esta música antes. Pronto, “Go Get Busy” o “I Wanna Be A Hippy” se convirtieron en temas top y los recopilatorios Thunderdome ganaron cierta popularidad entre la gente fiestera.

Además, había quien los coleccionaba y sus ventas se dispararon. Esto probablemente hizo que los señores de la tienda de discos Plastic Oh!, conocedores de la escena hardcore holandesa y el enorme éxito que Thunderdome tenía por media Europa, tuvieran la brillante y a la par suicida idea de montar una rave en toda regla en nuestro país. Lugar: Barcelona. ¿Que cómo me enteré de toda esta movida?


Tercer trago: Primera noticia

Era un día cualquiera entre semana. Como de costumbre, me encontraba sentado en el antiguo escritorio de mi habitación, sintonizando el It’s your time de Toni Peret en aquel viejo aparato radio cassette. ¡La de malabares que tenía que hacer con la antena para oírlo decentemente! Sólo Dios sabe…

Hacía pocas semanas que había salido el último Thunderdome y reposaba flamante en mi estantería junto a una pequeña pero potente colección de CD’s que había conseguido a lo largo del año anterior.

Con la antena al fin en su sitio, llegó a mis oídos algo flipante… De pronto el locutor soltó así, sin vaselina, la noticia bomba: “Se va a hacer una fiesta Thunderdome en Barcelona para la presentación oficial del Thunderdome VIII, aún sin fecha, en el Palau Olímpic de la Vall d’Hebron”.

¡¡¡Se me rizaron hasta los pelos del culo de la emoción!!! “ÚNICA ACTUACIÓN EN ESPAÑA”. Tuve que usar dos rasquetas y abundante agua caliente para despegar los cojones del suelo y aun así me lleve parte de rachola.

Imaginadlo sólo por un momento. Un chaval de 15 años, enfermo del hardcore como era, que ya había visto cómo se las gastaban en Holanda o Alemania gracias a los VHS “cortesía de El Corte Inglés”… ¡y va y escucha por la radio que uno de sus sueños se puede hacer realidad en su ciudad natal! No daba crédito.


Cuarto trago: Preflyer

Entretanto, creo que era un lunes por la mañana (!), me dirigí a Plastic no recuerdo muy bien para qué. Al llegar, entré por la puerta y me acerqué al lado del mostrador, a la parte donde tenían los CDs. En esa zona de la tienda había montada una cabina en la que raro era el día que no había alguien pinchando.

Plastic Oh! a mediados de los 90 (flyers al lado de la columna)

Frente a los CDs, había un Pioneer CDJ-500 donde podías escucharlos y ese día, justamente, alguien había dejado a su lado un taco de flyers de Thunderdome en blanco y negro. Eran fotocopias y debía haber unas 100. En un momento dado, mientras dos tipos de la tienda hablaban sobre la fiesta, me acerqué a esa zona, cogí uno, lo doblé, lo guardé en el bolsillo y me fui de allí sin mirar atrás. Al día siguiente o al otro volví a por más pero ya no los volví a ver…

Preflyer Thunderdome VIII Barcelona (con marca de agua)

Las semanas posteriores hubo un silencio sobre la fiesta. No decían nada al respecto por la radio. Mal augurio. Incluso llegué a pensar que quizás había podido ser cancelada. La idea de una Thunderdome en Barcelona era demasiado bonita para ser verdad. Hasta que a principios de junio, si mal no recuerdo, apareció la novena entrega de la saga.


Quinto trago: Anuncio oficial

El lanzamiento del Thunderdome IX traía consigo noticias sobre tan esperado evento. En el libreto de la edición española del recopilatorio insignia de ID&T podía verse el anuncio de la fiesta completamente en castellano.

Anuncio oficial de la fiesta en el recopilatorio Thunderdome IX

La fecha señalada que pasaría a la historia del mundillo hardcore iba a ser la del viernes, 23 de junio 1995. La víspera del 24 de junio es popularmente conocida por la celebración la verbena de San Juan, con su cava, su coca, sus hogueras y su pirotecnia. Ese año, además, coincidía con el arranque del fin de semana. Así quedó recogido en la prensa local:

Tras el lanzamiento del IX, el programa de radio It’s your time no tardó en hacerse eco de semejante sarao. Su cartelazo incluía lo mejor de la casa y, además, nada más y nada menos que a DJ Frank de la legendaria sala Scorpia (Igualada). Por la Central del Sonido ya habían pasado DJs hardcore de la talla de Charly Lownoise & Mental Theo, Buzz Fuzz o Reanimator, por ejemplo. Pero volvamos a lo que nos interesa.

La fiesta del Palau de la Vall d’Hebron empezó a estar en boca entre los amantes de ese sonido nuevo importado de los Países Bajos. Una oportunidad única de poder ver a una serie de DJs y productores que algunos ya considerábamos auténticos ídolos.

En otra de mis excursiones a Plastic, encontré los flyers oficiales. Eran más grandes que el resto y tenían un diseño muy llamativo basado en la momia de la portada del Thunderdome IX, obra del artista Victor Feenstra. En el mostrador, también podía verse el taco de entradas para su venta anticipada, precio 3.500 pts (4.000 en taquilla).


Sexto trago: 23.06.1995

Llegado el día crucial, por circunstancias de la vida y con toda la pena y rabia del mundo, no pude asistir a tan esperado evento.

El lunes siguiente, Toni Peret comentó en It’s your time que, lamentablemente, la fiesta había sido un fracaso de asistencia. Eso dio pie a que la promotora ID&T descartase arriesgar de nuevo a lo grande por estos lares. Un par de veranos más tarde, ID&T sí que montaría alguna que otra  fiesta Thunderdome más modesta en discotecas de Lloret de Mar, pero eso ya es otra historia.

Algunos de los que asistieron a la de Barcelona cuentan que sólo acudieron unas 400 personas (cantidad irrisoria para el aforo de un lugar como el Palau Olímpic de la Vall d’Hebron). Yo juraría que en la radio se dijo que fueron algunas más… Sea como fuere, seguirían siendo pocas para la magnitud de tal recinto.

A pesar de esto, me consta por fuentes cercanas que sonó muy buena música y los DJs igualmente lo dieron todo.


Séptimo trago: White label

Se conoce que los artistas invitados iban lanzando vinilos promocionales desde cabina. Eran white labels del “Go Get Busy” de DJ Weirdo & DJ Sim. Debido a la baja afluencia de público, la mayoría de estos discos se iban estrellando contra la pista. Muchos se rompieron nada más impactar contra el suelo y se quedaron allí mismo esperando a ser barridos. Pero unos pocos fueron debidamente atesorados y, con los años, han ido pasando por diferentes manos.

Uno de estos vinilos, en concreto uno que salió de la maleta de DJ Delirium (historia confirmada en conversaciones privadas con el propio artista), llegó a mis manos. Ya no sólo es especial por su procedencia, sino también porque su funda cuenta una delirante historia firmada por DJ Dano, Lady Dana, Eric Keijer (ID&T) y una pastilla…

DJ Dano, Lady Dana y Eric Keijer (ID&T) en Thunderdome Barcelona (23.06.1995). La valla de cerveza El Águila y los ladrillos de la pared no engañan. Foto: Ravers Merchandise

Como anécdota, comentar que cualquier material relativo a esta fiesta (cartel, flyer, entrada…) es muy buscado y cotizado en la actualidad por coleccionistas de todas partes.


Último trago: Ironías de la vida

Ironías de la vida, ahora vivo a tan sólo 10 minutos del lugar donde se celebró la fiesta. Siempre que paso por delante, pienso en lo que pudo haber sido y finalmente no fue.

Me pregunto a qué se debió el fracaso de asistencia. Tal vez, a pesar del éxito de ventas de los recopilatorios, la gente no estaba preparada para pasar 7 horas de fiesta sin parar con sonido Thunderdome. La fecha escogida y el elevado precio de la entrada seguramente tuvieron mucho que ver también, quién sabe.

En fin, tengo el móvil vibrando incesantemente. Prg me escribe más preguntas e ideas para el blog. Afuera, el apocalipsis pandémico sigue sacando lo mejor y lo peor del ser humano. Me pongo el Thunderdome IX, abro otra Voll-Damm bien fría, suspiro.

Y dice que ya han pasado 25 años. Joder…



Texto original, fotos y dibujo: hardnoizz
Presentación, edición y publicación: Prg

Entrevista exclusiva a ‘House Party 10 – The Hardcore Mix’

House Party 10 (Países Bajos, 1994) me cita en la sección de música descatalogada en oferta de El Corte Inglés. Lo encuentro entre recopilatorios noventeros de dudosa calidad.

Señor House Party 10, gracias por recib-…
Sáqueme de aquí, por favor. No soporto más el hedor a Currupipi Mix.

Eh… Sí, claro. Probemos en la estantería de recopilatorios míticos que merecen ser entrevistados. ¿Qué tal se siente ahora?
Mucho mejor, gracias. De veras que lo merezco. Ya me lo decía Liza, la abuela que nunca tuve…

Bien. ¿Le parece si comenzamos por su lanzamiento discográfico?
1994.

1994, ya veo… ¿Lo ha consultado en Discogs?
No. ¡Por quién me toma! Si no recuerdo mal, fui lanzado al mercado durante el primer trimestre de aquel año. Le puedo decir que fue una época muy promiscua en cuanto a estilos y productiva en número de referencias, al menos en la familia House Party.

Promiscua, productiva, familia… Interesante. Profundice, por favor.
Verá, soy hijo de familia numerosa. Vi la luz en una época de heterogeneidad y efervescencia dance, y papá Arcade nos vendía como churros. A mí me llamaron Diez (The Hardcore Mix). No me pregunte cuántos hermanos tengo porque estaría tan perdido como Enrique Iglesias, Enriquito. Ya sabe, uno de los hijos de Julio Iglesias…

Alguno conocerá.
Puedo contarle que mi hermano Ocho (The Hardcore Ravemix), recogiendo el testigo de un infravalorado Seis (The Ultimate Megamix Part VI), plantó una semilla de música frenética dentro de nuestra saga. Y dio fruto, oiga. Si no que le pregunten a Doce (The ’94 Summer Of Love Edition – The Hardcore Ravemix). Además, hicimos buenas migas con nuestros primos del clan Thunderdome. ¿Sabía que solían compararnos con The Megamix Of Thunderdome 1-5! en nuestras reuniones familiares? Observe esta bella fotografía. ¡Qué tiernos recuerdos!

Ocho, Diez y su primo disfrutando de “Too Fast For Mellow – In My House”

Muy bonita estampa, aunque no veo en ella a su gemelo X-Total.
¿Gemelo? Le ruego que no mencione a esa suerte de subproducto en mi presencia. Tampoco se le ocurra mentar a los Va De… Techno. ¡Otros que tal bailan! No hay respeto por las masterpieces originales. Tácheme de purista si quiere.

Siguiente pregun-…
Mire, reconozco que al principio me hacía gracia ver a X-Total venderse o alquilarse o robarse, ¿fale? Este otro disco llegó pocos meses después de mi lanzamiento en tiendas. La chavalería se lo grababa en cinta de cassette, lo compartía y se olvidaba de los problemas escuchándolo a todo trapo.

Debió ser como mirarse al espejo.
“Es súper trallero”, llegaron a decir de él, o sea de mí. Era un tiempo en el que, por lo general, la palabra hardcore estaba en sus primeros pipís. Pero algunas mentes despiertas se percataron de la argucia de papá Arcade en cuanto al disco en cuestión. Papá es un truhán, es un señor, algo bohemio y soñador. Sus motivos tendría, pero que quede claro: X-Total fue un clon a la española del House Party 10. Eso fue y eso es. El mérito debe ser compartido.

Goza de una buena autoestima por lo que parece.
¿Conoce usted a Toni Peret? Fíjese, aquí donde me ve, permanecí en el puesto número 1 “durante cinco semanas o seis” en el espacio radiofónico It’s Your Time. Durante cinco semanas o seis, cinco semanas o seis, cinco…

House Party 10 en It’s Your Time

¿A qué cree que se debió tal éxito?
Quién sabe. Hay que tener en cuenta el imaginario de los años 90. Quizás se debió a la portada. En ella se cosificó a Brigitte, la misma modelo que aparecería a posteriori en la del Nueve, ambas obra del fotógrafo Jos Borsboom. Quizás fue una posible alusión a las denominadas drogas de diseño (X-Total comienza como XTC). Quizás fue la genial selección musical de Lownoise, Theo y Steve. O quizás fue una mezcla de las tres, entre otras claves que seguramente se me escapan.

¿Cuánto hay de marketing?
Pues verá, como buen megamix de Arcade, me sedujeron a incluir una intro de TCM cuyo título resultara llamativo a ojos hedonistas: “Sex, Drugs & Hardcore”. El lema por excelencia de la generación de los 60 adaptado a los ritmos 909 del momento. Era una fórmula estudiada. Qué podría salir mal. Tal vez ayudó la fama de mis predecesores o fue mi propio éxito, sumado a una marca reconocible, el que incrementó la venta de merchandising… Qué sé yo de simbiosis y publicidad en realidad, si sólo soy un recopilata acumulando polvo en una balda.

Y llegaron algunas fiestas a España dedicadas a la música hardcore.
Algunas llegaron y otras las importaron. En mi libreto interior se promocionó un evento llamado HOUSE PARTY ON TOUR que, modestia aparte, era lo más de lo más. DJ’s internacionales, gogós, visuales… Guardo recuerdos borrosos. Suerte que hay algún que otro documento para dar fe de lo acontecido:

Anuncio Scorpia 1994 con “The Beat Is Flown” sonando de fondo

¿Le gustaría añadir alguna cosita más?
¡Sí! ¿Me puedo dirigir al público en general?

Por supuesto. Adelante.
Si me encuentran en formato físico, cómprenme. Poco importa que sea nuevo o de segunda mano, que la etiqueta del precio original esté en pesetas o florines neerlandeses, que la carátula esté rota, el CD rayado o la cinta descolorida. No me dejen escapar. Tendrán en sus manos un trocito de historia de la electrónica más salvaje de los 90. Mientras tanto, pueden escucharme en sus plataformas digitales preferidas.

Muchas gracias y suerte en su nueva estantería.

Agradecimientos a DaBrain (flyer), DiS (vídeos y documentación) y hardnoizz (anécdotas varias).

No Sleep Till PRSPCT

El pasado 2 de marzo, los amigos del sello PRSPCT lanzaron en Youtube el documental que presta el título a esta entrada y que podéis ver en el siguiente enlace. Merece la pena echar un ojo.

Se trata de media hora de documental (en inglés) donde todo gira en torno a la figura de Gareth de Wijk a.k.a Thrasher, responsable máximo del sello holandés PRSPCT Recordings. En el video podemos ver a gente como Eye-D, Counterstrike, Black Sun Empire, Limewax, Adamant Scream, entre otros hablar de como Gareth ha conseguido colocar a PRSPCT en un lugar privilegiado dentro del mundo más duro de la electrónica sin comprometerse a simplemente ser un sello Drum and Bass o Hardcore al uso. No cabe duda que la trayectoria de PRSPCT ha sido meteórica, pasando de ser un sello (aparentemente) Drum and Bass a rápidamente introducir bombos más propios de la escena más Hardcore e incluso estructuras complejas, más cercanas al movimiento Breakcore. Su alianza con artistas ya consagrados por entonces como los The Outside Agency (más como Eye-D + Hidden), los propios BSE, Limewax, Cooh, Counterstrike y muchos otros rápidamente llamó la atención de la gente que rápidamente desvió su atención hacia el sello de Rotterdam, ciudad acostumbrada a ver nacer sellos de enorme trascendencia en la electrónica, pero quizá algo menos proclive a dar a conocer un proyecto que trascendía un género musical, con la dificultad que el proyecto supone. Cabe reconocer que el reto ha sido conseguido, abriendo camino a subsellos que buscan diferentes tipos de sonido, siempre fiel a una manera de hacer que a los aficionados, siempre suena familiar.

No podría asegurar si la escena Hardcore hubiera evolucionado de la misma manera sin un sello como PRSPCT, pero sí es cierto que es de los pocos sellos que siguen apostando por editar gran parte de su catálogo en vinilo, apostando por un sonido que parece relegado a la cuarta (o última) sala en los grandes eventos Hardcore, pero que ellos colocan en sus PRSPCT XL en primera plana, apostando sin ningún pudor por la escena más alejada del circuito comercial y apoyando artistas que, como el propio Thrasher reconoce en el documental, son más que meros contratos, son amigos, familia como muchos de ellos reconocen. Probablemente para el común de los mortales que siguen PRSPCT en la distancia, ya sea asistiendo a sus fiestas o comprando su música, todo esto sea irrelevante porque no tiene una visibilidad que sí deja entrever el documental. De todos modos, merece la pena apoyar iniciativas como la de PRSPCT (y de Gareth) por seguir apostando por un estilo y una manera de hacer, un sello que sigue funcionando hoy como lo hacían antaño muchos otros y hacerlo, además, contracorriente. He aquí un fan de PRSPCT . Long live PRSPCT !!

Charts music

Es curioso estos días comprobar como después de que Masters of Hardcore organizara su ya habitual Top100 para enumerar los éxitos del año pasado del género al que pretende dar cobertura, aparecen comentarios de gente como Dr. Peacock o Sefa diciendo que su música no es apta para ser publicitada en charts (o lista de éxitos). Es curioso como poco, comprobar cómo precisamente éstos dos, junto a Partyraiser, Miss K8, Angerfist o Paul Elstak entre otros, copan todos y cada uno de los eventos Hardcore que se suceden no solo en Holanda, su plaza como local, sino en muchos otros países más allá del país de los tulipanes. Puede criticarse de ese Top100 organizado por MOH, que más allá de ser una lista de éxitos real, que abarca todo lo que entra dentro de la definición Hardcore, busca más el publicitar a sus acólitos productores y otros afines, que sacan sus álbumes de estudio poco antes de la elaboración de dicha lista para aparecer en numerosas ocasiones, en especial el productor Angerfist, cuyo álbum justo después de la época estival con nada menos que una treintena de temas, busca sin ningún pudor rellenar de títulos dicha lista. Por probabilidad pura, el número uno podría ser suyo, como así ha resultado con esta colaboración con el holandés Tha Playah.

The Playah & Angerfist – The Heartless

Sin entrar en las cualidades del tema en cuestión, ni en cualquiera de los cuatro que mete Angerfist en el Top 10, o en otros que aparecen en esta lista, o al hecho de que la gran mayoría de Hardcore que consumo en formato vinilo no aparece en esa lista (WTF), pretendo en esta entrada dar mi opinión sobre el tema de fondo; El Hardcore, ¿puede ser música para realmente hacer un Top100, listas de éxitos al estilo de otras que sí suceden en estilos más mayoritarios como el EDM o el Pop?

Mi respuesta inmediata es sí. Quizá muchos de los más viejos os acordáis del Thunderdome 8 o 9. La portada del primero igual os ayuda…

Thunderdome VIII – The Devil in disguise (2xLP)

Os he puesto la imagen desde Discogs de la edición en vinilo que se editó en ¡ESPAÑA! Si, no os miento, en 1995, ID&T se animó a editar un doble vinilo en España a imagen y semejanza del editado en Holanda. No en vano, aquí se editaron varios recopilatorios de la época en vinilo, sobretodo su saga House Party; sin embargo fue en los CDs, donde Thunderdome se convirtió en Chart music, apareciendo éste (el 8) y el 9 en la lista de recopilatorios más vendidos en nuestro país. España no pudo quedarse al margen del éxito arrollador del Hardcore como estilo en toda Europa, donde en países como Holanda, Bélgica y Alemania, era un completo dominador de la escena electrónica, antes de perecer en gran parte «gracias» a la crisis de ideas que atenazó el estilo más allá de 1996. Lo que hoy hace Angerfist, entonces lo hacían The DreamTeam, poblando estos recopilatorios de material inédito y no editado antes en ningún formato físico.

Bata – The Shoeshineman

Quizá ese éxito de ventas de estos recopilatorios propició la organización del Thunderdome de Barcelona en Junio de 1996. Solo los responsables lo saben, pero es bien cierto que por aquél entonces, Thunderdome movía a mucha gente en España y no era difícil acceder a estos recopilatorios en el circuito más comercial (El Corte Inglés, Pryca…). Vaya tiempos.

Tampoco es nuevo los Top Dj charts, aunque probablemente hoy tenemos plataformas que abarcan Djs de todas las escenas. El más famoso chart es el organizado por Dj Mag , en el que no es raro encontrar en posiciones nada discretas al antes mencionado Angerfist o a su colega de sello, la fémina Miss K8. Otros Djs de la escena Hardstyle o Raw tambien aparecen en dicha lista, posiciones que antiguamente se antojaban de exclusiva adquisición de DJs de escenas más mayoritarias como el House, Techno y Trance. De nuevo, no debemos escandalizarnos por ver tremendas iniciativas en redes sociales de ciertos Djs y productores para pedir el voto a los aficionados para posicionarse mejor en esta lista. No olvidemos que todo al final es un tema de marketing puro y duro, un pez que se muerde la cola ya que, mejor posición en esa lista traerá más bolos mientras que más bolos hará tener más visibilidad para tener una mejor exposición y así destacar más en la lista.

Así que si, el Hardcore hoy en dia es música de Charts. Es música que aparece en Spotify, Apple Music, Google… algo realmente complicado no hace tantos años (diría que unos diez años), cuando acceder a cierta música fuera del circuito comercial era realmente complicado haciendo a su vez un flaco a favor a la escena. No nos engañemos, sin visibilidad, sin publicidad, no tenemos consciencia de qué existe. Eso si, queda en nuestra mano ir más allá de lo que nos ofrecen los charts, los Top100 o las lista de éxitos o de reproducción de la plataforma de turno. El circuito más underground nos está esperando con muchas sorpresas por descubrir. O seguir The BaszDrome y ver qué hay más allá de esas listas de éxitos…